Sociedad

Las tsuchi

Las tsuchi- dango  son literalmente bombas de semillas diferentes que se aglutinan con barro y compuestos orgánicos en forma de canicas que pueden ser lanzadas a lo lejos y son capaces de crecer en condiciones muy adversas y terrenos poco abonados. Es una técnica antiquísima que se originó en Japón que permitía plantar a la vez semillas que crecían en distintas temporadas y en lugares de difícil acceso. También se usaba en Egipto tras las inundaciones del Nilo… Al juntase en una amalgama de más peso era más fácil vencer los peligros de los insectos, pájaros, vientos y aguas que les amenazaban. En los años 70 en Nueva York unos grupos ecologistas llamados ‘las guerrillas verdes’ comenzaron a usarlas para bombardear indiscriminadamente los solares y espacios abandonados. Al poco tiempo las semillas germinaban y sorprendían con una mezcla de colores inesperados.

He estado estos días de hospitales… públicos, grandes, inhóspitos, fríos, saturados. Cuando cruzas el umbral es como si la vida se detuviera y lo de fuera tuviera menos valor…. y quedas a merced de aquel hormiguero de especialistas, turnos, salas… de un lado a otro… esperando saber….y las horas en la sala de espera crean lazos inesperados, confidencias extrañas que comparten el dolor, la angustia, la tristeza, la amargura, y el cansancio del envejecer… lo más íntimo y escondido que te cuenta alguien a quién no volverás a ver jamás… como un  gran confesonario que se lleva todos los secretos pero sin absolución… y la penitencia que va incluida…

Y recordé las tsuchi-dango. Porque en algunos momentos de la vida y en ciertos lugares, los gestos de amabilidad gratuita y anónima ganan fuerza y fructifican generosos. Hay personas, da igual que sean médicos, celadores, auxiliares, enfermeros, pacientes o acompañantes,  que con sus gestos y palabras, con la mirada,  con la sonrisa y la paciencia de escuchar son como bombas de cariño y de consuelo. Las lanzan por doquier sin mirar muy bien dónde caen ni esperar recoger los frutos… pero a su alrededor marcan la diferencia entre la esperanza y la desolación.

Ley cobarde

Mañana hemos organizado una fiesta del aprendizaje. Le llamamos así porque es el final del proyecto de los últimos dos meses en nuestro colegio sobre cómo nuestro pueblo también es educador. Hemos recibido más de veinte visitas de deportistas, amas de casa, artesanos, policías, concejales, músicos, agricultores, empresarios, ancianos y jóvenes, famosos y anónimos  que han colaborado dentro de las aulas con los niños y los profesores en dar a conocer su vida, su historia y su aportación a la comunidad local. Por los pasillos y las paredes cuelgan murales, mapas mentales, redacciones, dibujos, fotos, trozos de cartones y maquetas, libros viajeros y cuentos caseros, flores y plantas,  incluso los de primer ciclo han preparado un rincón de masajes con hierbas terapéuticas que han cultivado ellos en un pequeño huerto improvisado… Los padres han recopilado fotos antiguas y otras más recientes, y han ayudado a los niños a conocer todos los relatos escondidos del lugar que les acoge y les nutre su identidad…. se respira la ilusión de contar a las familias que nos visitarán mañana todo lo que hemos disfrutado aprendiendo juntos…  y cada cosa que miramos nos hace sentirnos orgullosos de lo que nuestros alumnos logran en el día a día… y nos asombran… y nos sorprendemos también de nosotros mismos… y deseamos crecer más… hacerlo mejor…

Fuera de los muros escolares se debate una ley de educación que nace con la vocación de morir joven… una ley sin visión, gestada por burócratas e ideólogos que discuten más preocupados por dejar su impronta que por abrir caminos de futuro… que parte de un presupuesto falso: Controlar y presionar para obtener mejores resultados en algunos indicadores puntuales no corrige ni mejora lo que lleva a las escuelas al fracaso. No es por lo que dice sino por lo que omite, por miedo o por ignorancia, y la falta de propuestas valientes que aborden las causas de nuestros problemas…. paseando esta noche por las aulas vacías que esperan acogedoras el primer timbre de la mañana, pienso que, sobre todo, es una ley cobarde que confunde el éxito educativo con el triunfo mercantil.

Diversidad ante la adversidad

Estamos en Sevilla con ACCAM, la asociación de Centros Católicos de Ayuda al Menor, una organización que agrupa a más del 80% de Centros de Acogida de menores en situaciones complejas, alejados de sus familias de origen. En la mente de todos, cómo la crisis y los recortes amenazan incluso la supervivencia de las instituciones que atienden a los más débiles de la sociedad… Desanimados por una Administración que ha perdido, con tanta corrupción y derroche,  su legitimidad para pedir más sacrificios a los que se dejan la piel en el día a día, mientras por otra parte, los estrangula con mucha burocracia innecesaria, tramitaciones irresponsablemente largas, cambios erráticos de medidas políticas y falta de comunicación y acuerdo entre todos los que están implicados en la protección de los niños y adolescentes. No es fácil mantener el ánimo en medio de una situación difícil.

Cuando uno trabaja y no solo colabora en una institución eclesial, el equilibrio entre la fidelidad a una misión incuestionablemente necesaria y la viabilidad de los proyectos es un desafío importante. La buena voluntad no basta. En este caso, nadie discute su necesidad ante el número creciente de ‘clientes’ para los centros y la vinculación de su tarea a la misión de evangelizar y atender a los más pequeños… Vivir el día a día con entrega y dedicación, llevando el compromiso más allá de lo exigible, manteniendo las puertas abiertas con paciencia y cariño, sin renunciar a vivir y anunciar explícitamente el evangelio que sostiene la fe y la vocación de los titulares, no siempre se comparte entre todos los educadores.

Laicos y religiosos, voluntarios y contratados, comparten diferencialmente los carismas que provocaron las obras que cuidan del ser humano más dañado en el nombre del Amigo de los pobres. La convivencia no siempre es fácil y requiere de un respeto profundo a la identidad y la aportación de unos y otros… Porque en este caso, su testimonio incluye demostrar cómo la diversidad de estados y opciones de vida enriquecen y completan la educación y el cuidado de las casi familias que sus niños tienen la dicha de conocer.

Lo secreto

¡Los humanos nos vamos a Marte! Mars One está organizando el viaje durante el 2023 para fundar una colonia humana en el planeta rojo. Los requisitos son sencillos, hablar algo de ingles,  y tener habilidades sociales. Sin límite de edad, recibirán el entrenamiento adecuado en habilidades tecnológicas, médicas y psicológicas para resistir la soledad. Varios españoles se han presentado voluntarios. Hasta aquí nada raro, muchos hemos soñado con viajar al espacio o ser astronautas. La novedad consiste en que es un viaje sin retorno, se puede ir pero no se podrá volver… ¿Qué puede llevar a alguien a querer abandonarlo todo para encerrarse en una burbuja tecnológica el resto de la vida? Y por supuesto, en canal cerrado de televisión se emitirá un ‘reality show’ en directo durante 24 horas sobre las tensiones, dificultades y emociones que viven los colonos espaciales.

El Gran Hermano televisivo recorre todas las variantes posibles, en barcos islas, hogares, trabajos y ahora colonias en el universo… En esa especie de carrera por el morbo y la lujuria emocional se premian las reacciones extremas y los conflictos como patrones normales en la comunicación. Esta costumbre reciente de desnudar la intimidad hasta los límites del exhibicionismo está deteriorando mucho el equilibrio de las generaciones más jóvenes y sobre todo su capacidad de resiliencia, una versión moderna de la antigua templanza que hoy ha caído en desuso.. Aprender a expresar los sentimientos incluye discernir cuales son los que comparto con la gente que más quiero y cuales son las reacciones e impulsos que me reservo… Los pensamientos  y sentimientos más recónditos tienen algo de sagrado…  Eso hace más especiales algunas relaciones intensas como la amistad o la pareja donde puedes mostrarte vulnerable sin que te hagan daño… Y El Padre que ve en lo secreto habita los lugares donde uno se da la oportunidad de afrontar las reacciones como el dolor, cansancio, tristeza, ira, deseo de venganza o el aburrimiento, y las cura antes de que dañen a los otros o nos hagan perder el respeto por nosotros mismos… por eso lo secreto no sale en televisión.