Menores

Diversidad ante la adversidad

Estamos en Sevilla con ACCAM, la asociación de Centros Católicos de Ayuda al Menor, una organización que agrupa a más del 80% de Centros de Acogida de menores en situaciones complejas, alejados de sus familias de origen. En la mente de todos, cómo la crisis y los recortes amenazan incluso la supervivencia de las instituciones que atienden a los más débiles de la sociedad… Desanimados por una Administración que ha perdido, con tanta corrupción y derroche,  su legitimidad para pedir más sacrificios a los que se dejan la piel en el día a día, mientras por otra parte, los estrangula con mucha burocracia innecesaria, tramitaciones irresponsablemente largas, cambios erráticos de medidas políticas y falta de comunicación y acuerdo entre todos los que están implicados en la protección de los niños y adolescentes. No es fácil mantener el ánimo en medio de una situación difícil.

Cuando uno trabaja y no solo colabora en una institución eclesial, el equilibrio entre la fidelidad a una misión incuestionablemente necesaria y la viabilidad de los proyectos es un desafío importante. La buena voluntad no basta. En este caso, nadie discute su necesidad ante el número creciente de ‘clientes’ para los centros y la vinculación de su tarea a la misión de evangelizar y atender a los más pequeños… Vivir el día a día con entrega y dedicación, llevando el compromiso más allá de lo exigible, manteniendo las puertas abiertas con paciencia y cariño, sin renunciar a vivir y anunciar explícitamente el evangelio que sostiene la fe y la vocación de los titulares, no siempre se comparte entre todos los educadores.

Laicos y religiosos, voluntarios y contratados, comparten diferencialmente los carismas que provocaron las obras que cuidan del ser humano más dañado en el nombre del Amigo de los pobres. La convivencia no siempre es fácil y requiere de un respeto profundo a la identidad y la aportación de unos y otros… Porque en este caso, su testimonio incluye demostrar cómo la diversidad de estados y opciones de vida enriquecen y completan la educación y el cuidado de las casi familias que sus niños tienen la dicha de conocer.